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TIPS: Mantenimiento del auto 🔧🚗


Con unos pocos cuidados diarios, tu auto mantendrá una mejor salud.

Te brindamos algunas sugerencias, que llevados a la práctica pueden resultar beneficioso para la mantener la vida útil de tu vehículo.


Vigilá la temperatura del motor:

Tanto en invierno como en verano el motor genera gran cantidad de calor. Para controlar que ese calor no dañe al motor es necesario mantenerlo en unos niveles óptimos de temperatura y el radiador cumple esa función gracias a la correcta circulación del líquido refrigerante. Un buen radiador garantiza una buena temperatura del motor.

Si la temperatura está por debajo del nivel óptimo, el motor trabaja mal, no rinde como debería y contamina más, y si la temperatura está por encima de lo que debería el motor se sobrecalienta lo que puede provocar severos daños al motor. Un radiador en buen estado mantiene la temperatura en su nivel óptimo.


Cuidá la caja de cambios:

Te damos una serie de consejos para el cuidado de esta pieza fundamental para el buen funcionamiento de tu vehículo:

  1. Pisá bien el pedal del embrague. Recordá que tan malo es no pisar a fondo el embrague cuando se engrana una marcha, como no soltarlo completamente tras haber realizado esa acción. El pedal hay que pisarlo hasta el final del recorrido.

  2. No apoyes la mano o el brazo sobra la palanca de cambios, ya que la presión que se genera por el roce puede dañarla con el paso del tiempo.

  3. En el caso de las cajas mecánicas es muy importante mantener el nivel de lubricante para que los engranajes estén bien refrigerados y protegidos.

  4. Por su parte, en las cajas de cambio automáticas es necesario revisar el líquido hidráulico con cierta periodicidad.


Elegí el lubricante adecuado para tu tipo de auto:

Son muchos los lubricantes para coche que se pueden encontrar a día de hoy en el mercado, con multitud de propiedades y viscosidades y cumpliendo diversas normativas. Ahora bien, siempre ha de elegirse el que mejor se adapte a las condiciones de uso del vehículo y el que recomiende el fabricante del mismo.

El uso de un lubricante de coche es fundamental para evitar fricciones entre los elementos que componen el motor de un vehículo y, por extensión, para el cuidado de las piezas y el mantenimiento de la mecánica. Por ello, a continuación damos una serie de consejos para elegir el mejor lubricante para cada vehículo:


1. Conocer las propiedades del lubricante para el coche

La característica más importante del lubricante es su viscosidad, que define la resistencia que tiene el aceite al desplazamiento o su grado de cohesión molecular. Sin embargo, también hay que atender a otra serie de propiedades:

  • Untuosidad. Propiedad de adhesión a superficies metálicas.

  • Estabilidad. La capacidad de resistencia a la descomposición por gases quemados y temperaturas altas.

  • Grado de congelación. Se debe de garantizar las propiedades del aceite incluso a bajas temperaturas.

  • Punto de inflamación. Debe de ser lo más alto posible para evitar que genere carbonilla.

2. Apostar por los lubricantes sintéticos

Podemos encontrar dos tipos principales de lubricantes, los minerales, que se obtienen a partir de la destilación del petróleo, y los sintéticos, que se obtienen mediante un proceso químico.

Los lubricantes minerales son más baratos, pero a la larga pueden salir más caros ya que se deben sustituir más a menudo. También pierden eficacia a altas temperaturas. En cambio, los lubricantes sintéticos están mejor optimizados, duran más, ensucian menos el motor y ofrecen una mayor protección a las piezas del motor. Por todo ello los lubricantes minerales apenas se usan ya y se apuesta siempre por los sintéticos.


3. Seguir las recomendaciones del fabricante

Los aceites se clasifican mediante la escala SAE (Society of Automotive Engineers). La característica principal en la que se basa esta escala es la viscosidad del lubricante.

La viscosidad representa la tendencia de un aceite a volverse más espeso a medida que se enfría o a licuarse a medida que se va calentando. El grado de viscosidad cambia de manera inversamente proporcional a la temperatura.

Una viscosidad demasiado alta puede provocar que el motor sufra más durante el arranque en frío, ya que el aceite, al estar más viscoso, circula más lentamente por los conductos. En cambio, una viscosidad demasiado baja puede no asegurar una buena capa de lubricación, lo cual puede generar problemas de fricción.

Para saber qué lubricante usar en un vehículo, es necesario acudir a las instrucciones del fabricante. El aceite usado en el vehículo debe ser el indicado por el fabricante u otro que tenga las mismas características. Todos los aceites se identifican con una serie de dígitos que determinan su grado de viscosidad. Atendiendo a este parámetro, podemos distinguir entre los siguientes:

  • Aceites monogrados: Solo están preparados para funcionar a una determinada temperatura y no incluyen aditivos modificadores de la viscosidad. Se identifican mediante dos dígitos. Por ejemplo, el aceite SAE 70 sería muy espeso mientras que el SAE 20 sería más líquido.

  • Aceites multigrados: Incluyen aditivos modificadores de la viscosidad y, por tanto, pueden ser eficaces en un mayor rango de temperaturas. Por ejemplo, un SAE 5W30 sirve como un 5W a bajas temperaturas y un 30 en caliente.

Conocer esta información y compararla con la del fabricante del vehículo es fundamental para usar el lubricante de coche más adecuado en cada caso. Como sabrás, emplear el lubricante apropiado es uno de los secretos para evitar averías.


No aceleres de golpe si tu auto estuvo detenido.

Cuidá la bomba de combustible:

Independientemente de la calidad de nuestra bomba de gasolina, su vida útil estará afectada por una serie de factores. El uso de gasolina con partículas extrañas, el óxido o el uso indebido de alcohol o metanol acortarán su duración. Por este motivo, el mantenimiento juega un papel importante: cambiar los filtros de la gasolina cuando proceda evitará que se obstruyan.

Además de esto, y aunque sea el más sencillo de cumplir, es de gran importancia que no circulemos de forma continuada con el coche en la reserva. Como la bomba está alojada en el depósito si éste está vacío no habrá combustible para refrigerarla. Esto podría llevar a un sobrecalentamiento y una posible avería, que derivaría en otros fallos en el sistema de inyección.


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